Capitulo 11. Efecto del progreso material sobre la distribucion de la riqueza
Decir que el salario queda bajo porque la renta sube, es como decir que un vapor se mueve porque su hélice gira. La pregunta que surge es: Por qué sube la renta? ¿Cuál es la fuerza o necesidad que, al aumentar el poder productivo, da como renta una proporción, cada vez mayor, del producto?
La única causa indicada por Ricardo como causa que eleva la renta es el aumento de la población, que, al requerir mayor suministro de comida, fuerza el cultivo a extenderse a puntos de inferior productividad de las mismas tierras. Pero, aunque es indiscutiblemente cierto que la creciente presión de la población, obligando a recurrir a puntos inferiores de producción, ha de elevar y realmente eleva la renta, no creo que esto baste a explicar por completo el aumento de la renta con la marcha del progreso. Evidentemente, hay otras causas que contribuyen a elevar la renta, pero que parecen haber sido total o parcialmente ocultadas por ideas falsas sobre las funciones del capital y el origen del salario. Para ver cuáles son dichas causas y cómo actúan, examinemos el efecto del progreso material sobre la distribución de la riqueza.
Los cambios que constituyen el progreso material o contribuyen al mismo son tres: 1) aumento de la población; 2) perfeccionamiento de las artes de producción y cambio; y 3) perfeccionamiento del saber, la educación, el gobierno, las costumbres y la moralidad, en cuanto aumentan el poder de producir riqueza. El progreso material, como vulgarmente se entiende, consta de estos tres elementos o direcciones de progreso, en todos los cuales las naciones progresivas han avanzado de un tiempo a esta parte, aunque en grados diferentes.
Considerado desde el punto de vista de las fuerzas o economías materiales, el aumento del saber, el mejoramiento del gobierno, etc., da el mismo resultado que el perfeccionamiento de las artes. Por esto no habrá necesidad de examinarlos separadamente. La influencia que el progreso intelectual o moral por sí mismo tiene sobre nuestro problema, será examinada más adelante. Ahora estamos tratando del progreso material, al cual estas cosas contribuyen solamente en cuanto aumentan el poder productor de riqueza, y veremos sus efectos al ver el resultado del perfeccionamiento de las artes.
Efecto del Aumento de Población
La manera como el aumento de población eleva la renta, según se explica y aclara generalmente, consiste en que la mayor demanda de subsistencias fuerza la producción hacia suelos o puntos productivos inferiores.
De este modo, si, con una cierta población, el margen de cultivo está en 30, todas las tierras de productividad superior a 30 pagarán renta. Si la población se duplica, se requiere un empleo adicional de tierra y éste sólo se puede lograr extendiendo el cultivo, por lo cual darán renta otras tierras que antes no daban ninguna. Si la extensión es hasta 20, toda la tierra entre 20 y 30 dará renta y tendrá un valor y toda la tierra por encima de 30 dará una renta aumentada y tendrá un valor aumentado.
Surge, no obstante, un error que se ha de aclarar para entender bien el resultado que el aumento de población da en la distribución de la riqueza. Es la creencia en que el recurrir a puntos inferiores de producción implica un producto total más pequeño en proporción al trabajo empleado.
En sí mismo y sin ningún progreso en las artes, el aumento de población implica un aumento del poder productivo del trabajo. En iguales circunstancias, el trabajo de 100 hombres producirá mucho más que cien veces el trabajo de un hombre y el trabajo de 1,000 hombres mucho más que diez veces el trabajo de 100 hombres; y así, para cada par de manos que el aumento de población añade, el poder productor aumenta más, que proporcionalmente. De este modo, al aumentar la población, se puede recurrir a puntos de más baja productividad natural, no sólo sin disminuir el promedio de producción de riqueza, sino sin disminución en el punto inferior. Si se duplica la población, la tierra cuya productividad es sólo 20, puede dar a la misma cantidad de trabajo lo mismo que la tierra de productividad 30 daba antes. Pues no se debe olvidar, como a menudo se olvida, que la productividad, tanto de la tierra como del trabajo, no se ha de medir por una sola cosa, sino por todas las cosas deseadas. Un colonizador y su familia, a cien millas del poblado más próximo, pueden cosechar tanto maíz como podrían cosechar si sus tierras estuviesen en el centro de un distrito populoso. Pero en éste podrían ganarse la vida igualmente bien con el mismo trabajo en una tierra mucho más pobre o pagando renta en una tierra igual, porque en medio de una población mayor, su trabajo resultaría más eficaz; quizá no en la producción de maíz, pero si en la producción de riqueza en general; o sea, en la obtencion de todas las mercancías y servicios que son el verdadero objeto de su trabajo.
Salarios en Cantidad y en Proporción
Supongamos tierras de calidades decrecientes. Naturalmente la mejor tierra será colonizada primero y, a medida que la población aumenta, la producción ocupará la de calidad inmediata inferior y así sucesivamente. Pero, como el aumento de población, al permitir mayores economías, aumenta la eficacia del trabajo, la causa que pone en explotación cada clase de tierra sucesivamente, aumentará al mismo tiempo la cantidad de riqueza que una igual cantidad de trabajo podría obtener de esta tierra. Pero aún haría más que esto; aumentaría el poder de producir riqueza en todas las tierras superiores ya en explotación. Si las relaciones de cantidad y calidad fuesen tales que el aumento de población aumentase la eficacia del trabajo más aprisa que la necesidad de recurrir a tierras menos productivas, aunque el margen de cultivo bajase y la renta subiese, la recompensa mínima del trabajo aumentaría. Es decir, aunque el salario bajase en proporción, subiría en cantidad. El promedio de producción de riqueza aumentaría.
Si las relaciones fuesen tales que la creciente eficacia del trabajo compensase exactamente el descenso de productividad de la tierra a medida que ésta se pusiese en explotación, los resultados del aumento de población serían aumentar la renta, por el descenso del margen de cultivo, sin descenso de los salarios en cantidad, y aumentar el promedio de la producción.
Si ahora suponemos que la población continúa aumentando, pero que entre la tierra inferior en uso y la tierra inmediatamente inferior a ella hay una diferencia tan grande, que no se puede compensar con la mayor eficacia que el aumento de población da al trabajo, la ganancia mínima del trabajo quedaría reducida y con la subida de la renta, el salario bajaría, no sólo en proporción, sino también en cantidad. Pero a no ser que el descenso en la calidad de la tierra fuese mucho más rápido de lo que es o podamos imaginar, el promedio de la producción aún aumentaría. El aumento de eficacia que resulta del crecimiento de población abarca todo el trabajo, y la ganancia en las tierras de calidad superior compensa con creces la menor producción de las tierras recientemente ocupadas. En comparación con el trabajo total, la producción total de riqueza será mayor, aunque su distribución será más desigual.
De este modo, el aumento de población, al extender la producción a niveles naturales más bajos aumenta la renta y reduce el salario en proporción y puede reducirlo o no reducirlo en cantidad; el aumento de población raras veces puede reducir y probablemente nunca reduce la producción total en relación con el trabajo total efectuado; por el contrario, aumenta, a menudo en gran escala, la producción total.
Efecto de los Inventos y Mejoras
El efecto de los inventos y perfeccionamientos en las artes productoras es ahorrar trabajo, esto es, permitir que se obtenga el mismo resultado con menos trabajo o un mayor resultado con el mismo trabajo.
En un estado social en que el poder existente del trabajo sirviese para satisfacer todos los deseos materiales, y esta satisfacción no pudiese despertar otros nuevos, el efecto de las invenciones que ahorran trabajo sería simplemente reducir la cantidad de trabajo efectuado.
En el estado social que llamamos civilizado, del que tratamos en esta investigación, ocurre todo lo contrario. La demanda no es una cantidad fija que sólo aumenta a medida que la población aumenta. En cada individuo, aumenta con su facultad de obtener las cosas deseadas. La cantidad de riqueza producida, en ningún sitio es la que corresponde al deseo de riqueza, y el deseo aumenta a cada nueva ocasión de satisfacerlo. Siendo así, el efecto de los inventos que ahorran trabajo será aumentar la producción de riqueza.
Permítasenos recordar al lector que la posesión o producción de una clase cualquiera de riqueza equivale a la posesión o producción de cualquier otra clase con la cual puede cambiarse aquélla. El objeto del trabajo de cualquier individuo no es obtener una clase particular de riqueza, sino obtener riqueza de todas las clases que se acomoden a sus deseos. Por esto, un invento que permita un ahorro del trabajo necesario para producir una de las cosas deseadas, es equivalente a un aumento del poder para producir todas las demás cosas.
Si la alimentación de un hombre requiere la mitad de su trabajo, y el vestido y la vivienda la otra mitad, un invento que aumente su poder para procurarse comida, aumenta también su poder para obtener ropa y habitación. Si sus deseos de más o mejor comida y de más o mejor ropa y vivienda fuesen iguales, un perfeccionamiento en una rama del trabajo equivaldría precisamente a un igual perfeccionamiento en la otra. Si el perfeccionamiento consistiese en duplicar el poder de su trabajo para producir comida, destinaría un tercio menos de trabajo a producirla y un tercio más a obtener vestido y habitación. Si el perfeccionamiento duplicase su poder para obtener ropa y vivienda, destinaría un tercio menos de trabajo a estas cosas y un tercio más a a producir comida. En ambos casos el resultado sería igual, el mismo trabajo le permitiría obtener un tercio más en cantidad o calidad de todas las cosas que desease.
Y, asimismo, donde la producción se efectúa por la división del trabajo entre individuos diferentes, un aumento del poder para producir una de las cosas requeridas por la producción conjunta, aumenta el poder para obtener otras. Aumentará la producción de otras cosas en un grado determinado por la proporción en que se ahorra trabajo del total efectuado y por la intensidad relativa de los deseos.
Mayor Eficacia Absorbida en Renta Mayor
Como ejemplo de este resultado de la maquinaria e inventos que ahorran trabajo, supongamos un país en el cual, como en todas las naciones del mundo civilizado, la tierra esté en posesión de una parte del pueblo únicamente. Supongamos que una barrera permanente impide un ulterior aumento de población. Representemos por 20 el margen de cultivo o de producción. De este modo, la tierra con sus oportunidades naturales, en la cual la aplicación de trabajo y capital produciría un rendimiento de 20, daría exactamente el nivel corriente de salario e interés, sin producir ninguna renta; mientras que todas las tierras que rindiesen más de 20 a igual inversión de trabajo y capital, darían el exceso como renta.
Permaneciendo fija la población, supónganse allí inventos y perfeccionamientos que reducen en una décima parte la aportación de trabajo y capital requerida para producir la misma cantidad de riqueza. Pues bien: o una décima parte del trabajo y del capital quedará libre y la producción continuará la misma que antes; o bien se empleará la misma cantidad de trabajo y capital y aumentará la producción proporcionalmente. Pero, como en todos los paises civilizados, la producción está organizada de manera que toda reducción del trabajo invertido en producir no se hará, por lo menos al principio, dando a cada trabajador la misma cantidad de producto a cambio de menos trabajo, sino dejando a algunos trabajadores sin trabajo ni producto. Ahora, gracias a la mayor eficacia del trabajo debida a los nuevos perfeccionamientos, en el punto de productividad natural representada por 18 se puede obtener mayor ganancia que antes en el 20. De este modo, el efecto del deseo de riqueza insatisfecho y la competencia del trabajo y capital para obtener empleo extenderían el margen de producción hasta, supongamos, 18. Según esto, la renta aumentaría en la diferencia de 18 a 20, mientras que el salario y el interés no serían más altos que antes y, en proporción al producto total, serían menores.
Si los inventos y perfeccionamientos siguen avanzando, todavía aumentará la eficacia del trabajo y todavía disminuirá la cantidad de trabajo necesaria para producir un resultado dado. Por las mismas causas, este nuevo aumento de poder productivo se empleará en producir más riqueza; el margen de cultivo volverá a extenderse y la renta aumentará, tanto en proporción como en cantidad.
Claro está que en lo que precede me he referido a inventos y perfeccionamientos que se han generalizado. Apenas es necesario decir que mientras quienes utilizan un invento o perfeccionamiento son tan pocos, que obtienen una especial ventaja, aquél no afecta, en cuanto a esta ventaja se refiere, a la distribución general de la riqueza. Lo mismo ocurre con los monopolios limitados creados por las leyes de patentes. Aunque generalmente confundidos con retribuciones del capital, los réditos así obtenidos son en realidad ganancias de monopolio y en cuanto ellos sustraen de los beneficios de un perfeccionamiento, no afectan primariamente a la distribución general. Por ejemplo, los beneficios de un ferrocarril o un invento parecido se difunden o monopolizan según que sus tarifas se limiten a dar el interés usual del capital empleado o se eleven hasta dar una ganancia extraordinaria. Y, como es bien sabido, a la reducción de las tarifas, corresponde el alza del valor de la tierra.
Como ya se ha dicho antes, en los perfeccionamientos que aumentan el valor de la tierra, no sólo se han de incluir los que directamente aumentan el poder productivo, sino también los de gobierno, costumbres y moral, en cuanto lo aumentan indirectamente. Considerados como fuerzas materiales, el efecto de todos estos es aumentar el poder productivo y, como los progresos en las artes productivas, su beneficio es, en definitiva, monopolizado por los propietarios de la tierra.